NOTA CULTURAL –Recordando a Jean Itard

Un día como hoy, 5 de julio de 1838, murió, a los 60 años de edad, Jean Marc Gaspard Itard, en París, Francia. Fue un pedagogo experimental y médico francés, quien pasó a la inmortalidad por ser pionero en la otorrinolaringología y en la educación especial. Saltó a la fama por el caso “Víctor de Aveyron”, que en mundo se conoce como “El niño salvaje de Aveyron” (1801 a 1807).

Jean Itard, a partir del trabajo experimental realizado con el “El niño salvaje de Aveyron” le permitieron llegar a las siguientes conclusiones: 1) “La sociedad es crucial para el desarrollo humano”; 2) “Las personas aprenden para satisfacer sus necesidades”; 3) “Los programas de instrucción deberían basarse en la ciencia”; y 4) “Los programas de instrucción deberían tomar en cuenta las características individuales de cada alumno”. Además de la experiencia con el “Niño salvaje de Aveyron”, Itard trabajó con niños sordos y ciegos; esas experiencias lo llevaron a creer de manera incondicional en el llamado principio absoluto de la educabilidad. De esa manera, propuso un modelo para la educación especial de personas discapacitadas. Cabe destacar que Jean Itard influyó grandemente en Maria Montessori y en su método de enseñanza.

Termino esta nota con un pensamiento de William Butler Yeats, poeta y dramaturgo irlandés, cito: “La educación no es llenar un cubo, sino encender un fuego”.

 

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