Nota cultural –Recordando a Jean Itard

 

Un día como hoy, 5 de julio de 1838, murió, a los 60 años de edad, Jean Marc Gaspard Itard, en París, Francia. Fue un pedagogo experimental y médico francés, quien pasó a la inmortalidad por ser pionero en la otorrinolaringología y en la educación especial. Saltó a la fama por el caso “Víctor de Aveyron”, que en el mundo se conoce como “El niño salvaje de Aveyron”.

Jean Itard, a partir del trabajo experimental realizado con el referido niño, llegó a las siguientes conclusiones, cito: 1) “La sociedad es crucial para el desarrollo humano”; 2) “Las personas aprenden para satisfacer sus necesidades”; 3) “Los programas de instrucción deberían basarse en la ciencia”; y 4) “Los programas de instrucción deberían tomar en cuenta las características individuales de cada alumno”. Además del trabajo con el niño salvaje de Aveyron, Itard trabajó con niños sordos y ciegos; esas experiencias lo llevaron a creer de manera incondicional en el llamado principio absoluto de la educabilidad. De esa manera, propuso un modelo para la educación especial de personas sordas y ciegas. Cabe destacar que Jean Itard influyó grandemente en la inmortal Maria Montessori y en su método de enseñanza.

Termino esta nota con un pensamiento de William Butler Yeats, poeta y dramaturgo irlandés: “La educación no es llenar un cubo, sino encender un fuego”.

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de PINCELADASGLOBALES.

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