DIA DEL PODER JUDICIAL DOMINICANO: AVANCES, RETOS Y DESAFIOS.

El siete de enero de cada año se conmemora en la República Dominicana el día del Poder Judicial, a través de una audiencia solemne el Presidente de la Suprema Corte de Justicia y del Consejo del Poder Judicial debería de rendir cuentas de sus ejecutorias.

Existe expectativa este año, debido a que tenemos una nueva conformación dentro de los órganos superiores del Poder Judicial, especulamos sobre lo que son los avances, retos y desafío de ese importante poder del Estado.

Es indudable que el cambio surgido de la reunión del Consejo Nacional de la Magistratura en la Suprema Corte de Justicia Dominicana tiene sus luces, dado que a pesar de algunos desaciertos, se puede decir que la elección final lleno las expectativas.

La mayoría de los Jueces son de carrera y los que no, han tenido una vida dentro o fuera del sistema acorde con los valores y principios que debe tener un juez del más alto órgano judicial de la República, es decir, una vida no cuestionable, salvo algunas excepciones-donde quiera se cuecen habas-la mayoría se puede confiar como entes imparciales. Aquellos que no lo son tienen la oportunidad de ser mal agradecidos con los políticos que los escogieron-debe ser la característica principal de los jueces honestos escogidos por los políticos-. En el caso del presidente sería una decepción para la sociedad dominicana que dejara de seguir los estándares que impregno en su paso por la Escuela Nacional de la Judicatura.

El Magistrado Molina ha iniciado con un proyecto ambicioso, la gran mayoría de los tribunales inician sus audiencias a la hora pautada, los servidores judiciales están “pianitos” cumpliendo sus labores, y he visto el proyecto “Visión Justicia 2020/2024”.

Según el portal de la Suprema de Justicia el proyecto “se sustenta en tres ejes que convergen en el propósito de una justicia centrada en las personas usuarias y demandantes de sus servicios. Estos ejes son “Justicia para todas y todos”, “Servicio judicial oportuno y eficiente” e “Integridad para una justicia confiable (Suprema Corte de Justicia Dominicana , 2019)”. Podemos considerar estos aspectos como avances.

Todo cambio conlleva retos, en el caso del sistema de justicia, un reto es lograr que el área más sensible del sistema de justicia como es la penal, logre conciliar garantías procesales con juzgamiento en tiempo razonable y sentencias ejemplares. En lo penal se conjugan aspecto de especial trascendencia para la sociedad, es en el área penal donde se juzgan los casos asediados por el populismo penal: la delincuencia común, la violencia intrafamiliar y corrupción, tres temas sensibles que afectan considerablemente la credibilidad o no del sistema de justicia. Por tanto es necesario dar respuestas oportunas en los casos que acaparan los titulares noticiosos y las redes sociales, a la vez que debe ser respetado el debido proceso y las garantías mínimas a favor del justiciable, tarea ésta nada sencilla, conciliar garantías y tranquilizar el morbo social.

El reto será lograr mantener a rayas los titulares que torpedean las decisiones de los tribunales penales, dando solución oportuna a los casos que exacerban la sociedad, y por otro lado aplicar correctamente las normas del debido proceso.

En esta tarea la capacidad de informar de manera oportuna y sencilla a la sociedad, explicando el por qué de las decisiones emanadas de los tribunales penales, es determinante. Saber exponer que un proceso mal instrumentado por el Ministerio Publico, no es responsabilidad de los jueces cuando las decisiones favorecen a los supuestos infractores de la ley penal. Ciertamente que en este punto la labor es titánica debido a la gran desinformación que emanan de las redes sociales y la prensa amarillista.

A partir de la primera ola de reforma del sector justicia en el año 1994, fruto de la reforma constitucional de entonces, el momento de mayor credibilidad del sistema estuvo presidido por el Magistrado Jorge Subero Isa, por eventualidad de la vida el Presidente actual del Poder Judicial Henry Molina fue uno de los que contribuyó acrecentar la credibilidad del Poder Judicial desde la Escuela Nacional de la Judicatura, la cual dirigió por espacio de diez años con estrategias de formación jamás vista hasta entonces por los miembros del poder judicial, hoy unos de los desafíos más importantes es rescatar y elevar esa credibilidad de todo el sistema que él preside. Tiene el liderazgo y se hace acompañar de un equipo humano con suficiente experiencia y capacidad.

Es así que el relevo sucedido en el Poder Judicial en el año 2019 deberá enfrentar un 2020 llenos de retos y desafíos que logren impregnar a ese importante poder del Estado los estándares necesarios para la sociedad de las TICs.

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